INGREDIENTES
- 1 lata de bonito
- 3 huevos
- 1 vaso de agua
- 1 vaso de leche
- 8 cucharadas colmadas de harina
- Sal, aceite para freír
PREPARACIÓN
Con parte del agua desleímos la harina sin que queden grumos.
Poner el agua y la leche a calentar, solo hasta que esté templada, retirar del fuego y añadir la sal y la harina, remover despacio para que nos quede una pasta blanda y ligera.
Añadir a esa pasta las yemas de huevo y remover bien. Añadir el bonito desmenuzado y escurrido, por último las claras batidas a punto de nieve, removiendo con movimientos envolventes pero no enérgicos que nos bajen las claras
Poner abundante aceite en la sartén y freír en él cucharadas de la pasta. Cuando fríen aumentan de volumen. Ir dándoles la vuelta para que se doren por ambos lados.
Ponerlas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Esta receta me la ha enviado Leodegundia y una vez probado resulta bastante buena, no se ella si la utiliza de primero o qué, yo la haría en plan de aperitivo y quedan muy bien.
Como muchas otras cosas, está es ideal para hacerlas en freidora, pues así se fríen uniformemente.
Me comenta ella que puede sustituirse el bonito por jamón, gambas, queso o cualquier otro ingrediente que imaginemos y se pueda mezclar con la pasta. En el caso del queso yo pondría un queso curado y rallado, algún tipo de queso (Manchego, parmesano, etc.) que de un sabor intenso y que no se derrita demasiado al freír.
La incluyo, pues, en el apartado de aperitivos. Otro día hablaremos de esos aperitivos, qué se puede servir y como hacerlo.